La NCAA es una de las competiciones más perjudicadas por la pandemia de Covid-19, al tratarse de una organización que engloba a una gran cantidad de universidades y a miles de jugadores, con los requerimientos logísticos que ello conlleva. Pero incluso la NCAA tiene ya un plan de regreso a la competición.

Según anunció la organización hace unos días, la próxima temporada de baloncesto NCAA tendrá su comienzo oficial el próximo 25 de noviembre, el día antes de una fecha clave en Estados Unidos como es Acción de Gracias.

Que el comienzo de la temporada esté planificado para el 25 de noviembre significa también que los entrenamientos oficiales y la pretemporada podrán comenzar el 14 de octubre. Según las normas de la NCAA los entrenamientos no deberán comenzar antes de los 42 días previos al inicio de la temporada.

Según el vicepresidente de baloncesto de la NCAA, Dan Gavitt, se ha elegido la fecha del 25 de noviembre porque un 76% de los estudiantes ya estarán fuera de los campus para ese día, según los cálculos de las universidades, y se entiende que las probabilidades de contagio serán menores.

La NCAA también ha hecho retoques en algunas de sus normas, rebajando el máximo de partidos de la temporada de 31 a 27. Al mismo tiempo, el mínimo de partidos disputados para ser considerados para el NCAA Tournament es 13 ante rivales de Division I.

Eso sí, la NCAA aún no ha cerrado un acuerdo sobre el protocolo que seguir para prevenir la covid, ni en forma de cómo serán los test, suponiendo que sea obligatorio realizar un número mínimo, o en cuanto a los protocolos para los partidos. Según la organización, esos protocolos serán determinados en las próximas semanas y dependerán de en qué estado de gravedad se encuentre la pandemia y del acceso a los test que se tenga, ya que esperan que las pruebas estén más disponibles de forma global para finales de noviembre.

Te puede interesar

La NCAA no suele ser una organización conocida por sus ideas modernas, y el hecho de que los jugadores aún no cobren por jugar empeora especialmente esta situación, ya que no se les puede considerar como «trabajadores» y no tienen incentivo económico para participar. Pero dentro de sus maneras arcaicas, sorprende que Mark Emmert, el presidente de la NCAA, dijera hace unos días que las burbujas sean probablemente el camino a seguir. 

El estado de la NCAA. ¿Se jugará la temporada universitaria? El baloncesto mira de reojo al football…